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Sistema de Información Social Cooperativo |
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El movimiento cooperativo, nacido de las prácticas sociales, es un modelo de organización social y económica que debe producir resultados concretos, relacionados con cambios en la calidad de vida de sus poblaciones objeto. Por lo anterior, al cooperativismo no le basta con producir simples hechos económicos y registrarlos en su información contable; los verdaderos resultados económicos del cooperativismo se traducen en transformaciones sociales y en su aspiración de conquistar al mundo para el trabajo en cooperación.
Esa condición concreta de las organizaciones empresariales de tipo cooperativo exige un sistema de seguimiento y evaluación de los logros sociales y de las transformaciones alcanzadas mediante el proyecto económico. Dicho seguimiento y evaluación debe efectuarse mediante un mecanismo de captura de información permanente, sistematizada y de consolidación, que se denomina, en la ciencia administrativa, sistema de información social, el cual da como resultado el llamado balance social. Para el cooperativismo, el balance social es el resultado tangible de toda su gestión empresarial, ya que debe manifestar el cumplimiento de su propósito social. Ante la necesidad urgente de contar con una herramienta teórica y metodológica para realizar los estudios de gestión social del cooperativismo del departamento de Antioquia, racionalizar los recursos ampliamente destinados a propósitos sociales, establecer guías comunes para registrar, consolidar y analizar los resultados de la acción social cooperativa y disponer de elementos de juicio para la defensa de la naturaleza cooperativa en todos los escenarios, la Asociación Antioqueña de Cooperativas (Confecoop Antioquia) produjo un Sistema de Información Social Cooperativo (SISCO) y el Balance Social de Identidad Cooperativa (BSIC).Este modelo no sólo debe contener los elementos teóricos ya sistematizados, que se constituyen en la guía y política fundamental de la construcción de balances sociales cooperativos, sino que, también, propone diversos instrumentos: catálogo de variables sociales que se adaptan a la experiencia antioqueña, dinámicas del registro de la información social con sus correspondientes medios físicos, modo de consolidar las variables de acuerdo con periodos sugeridos, establecimiento de un mecanismo para la construcción de los indicadores sociales, interpretación de éstos y adopción de correctivos o planes de acción. Para aprovechar todas las ventajas que ofrece el fenómeno de la informática, la depuración final del modelo se completó con la producción de un software adaptado a las condiciones del cooperativismo del departamento y sus diferentes expresiones sectoriales. Por qué implementar un sistema de información socialLa información es la fuente primaria de la estrategia, es tan vital a la supervivencia que su carencia crea un fuerte vacío. Recordemos que si la información no está disponible, la gente tiene la errónea tendencia a fabricarla y, lo que es peor, a suponerla. Esto los lleva a actuar por corazonadas, poniendo en riesgo la estrategia. Si se desconoce un hecho, proliferan los rumores y así las cosas escapan del control. Por eso, la nueva área de investigación y desarrollo del cooperativismo antioqueño, adscrita a Confecoop Antioquia, debe trascender la más superficial y fatua de las relaciones que actualmente tenemos con la información, reconociendo que es la parte vital de la primera fase del proceso administrativo: la exploración o investigación de valor, como insumo necesario para el consecuente diseño (creación) y entrega de valor. Recuerden que, como dice Marion Harper: “Gestionar bien un negocio es gestionar su futuro y gestionar su futuro, es gestionar la información”. Gestionar el futuro está relacionado con la gestión de la información fundamentalmente de afuera, y ésta se convierte así en el principal foco estratégico de las organizaciones. La capacidad de anticipación de las cooperativas para enfrentar con seguridad y solvencia eventos o circunstancias futuras se construye en la investigación y en la reflexión, y, al igual que en las menciones anteriores, es difícil pensar que estas exigencias puedan ser cumplidas desde la particularidad de cada cooperativa. Por ello, esta función se asigna a la forma regional de integración, es decir, a Confecoop Antioquia. Porque, para las organizaciones empresariales de cooperación, el balance social no puede ser sólo un complemento o extensión, sino su razón de ser. La metodología del balance social ha sido aceptada en el cooperativismo antioqueño, y son muchas las entidades que presentan sus resultados anualmente, de acuerdo con esta intencionalidad. Sin embargo, los resultados sociales conocidos por los asociados en las asambleas generales o a través de los medios de comunicación son un ejercicio de última hora, de acopio de información dispersa y poco sistematizada que da como producto un informe de gestión social, mas no un balance social. La razón fundamental de esta práctica incorrecta es que no se ha dispuesto de un instrumento técnico adecuado, donde se entienda que el balance social es el resultado de un proceso continuo y sistemático de registro de información social. Por ello, Confecoop Antioquia estableció un modelo teórico y metodológico para construir el balance social cooperativo. Gracias al descubrimiento de las principales variables de gestión social que se encuentran inmersas en la cultura organizacional de las cooperativas antioqueñas.El Sistema de Información Cooperativo, ofrecido por Confecoop, es la oportunidad de integrar toda la información cooperativa y construir una sólida base para su futuro. |